Cambiadores de Juego - Campeona de Fútbol Valentina Sordia
- 6 ene
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Cuando Valentina se unió a DSAL hace casi un año, era una niña tímida y callada. Poco a poco, gracias a su dedicación y participación constante en nuestros programas, empezó a abrirse, ¡y la transformación ha sido maravillosa!
Asistiendo a clases de tres a cuatro veces por semana, Valentina ha aprovechado cada oportunidad para crecer, aprender y conectar con los demás. El fútbol se convirtió rápidamente en un espacio donde pudo ganar confianza y forjar amistades valiosas.
“Me gusta poder jugar con los otros niños y divertirme mientras entreno. Los entrenadores son muy amables y nos ayudan a jugar al fútbol.”
Jugar junto a su hermana también facilitó la transición, permitiendo que Valentina se sintiera apoyada mientras forjaba sus propias amistades dentro del programa.
Su arduo trabajo y perseverancia han dado frutos de maneras sorprendentes. Con tan solo seis años, Valentina compite en el equipo de fútbol Sheriff’s FC en una liga con niños de hasta diez años, demostrando cómo la habilidad, la dedicación y un entorno seguro y estimulante pueden impulsar a los jóvenes deportistas a alcanzar nuevas metas.
“Me ha ayudado a mantenerme más concentrada y a sentirme realmente fuerte.”
Más allá de lo deportivo, los programas de fútbol le han brindado a Valentina un sentido de comunidad y pertenencia.
“Me siento más segura y he hecho nuevos amigos. Este programa es beneficioso para todos porque aquí podemos ser amigos y no hay lugar para la maldad. Me siento más feliz al poder hacer nuevos amigos gracias al fútbol. Incluso en la escuela, logro mantener una actitud más positiva y ser más fuerte día a día.”
La historia de Valentina ilustra el poder transformador de los programas seguros y de apoyo. Al fomentar las relaciones, promover el trabajo en equipo y brindar a los jóvenes un espacio para explorar sus habilidades, los programas de salud y bienestar físico pueden ayudar a los niños a desarrollarse plenamente, no solo durante el juego, sino también en casa, en la escuela y en sus comunidades. Su trayectoria es una prueba de lo que es posible cuando se atiende a los niños según sus necesidades, se les anima a intentarlo y se les apoya en cada paso del camino.



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